BANDA SONORA- PAN- John Powell.



Nota música: 9
Nota película: 6

PAN (2015).
JOHN POWELL.

Producción de alta inversión que queda en un quiero pero no puedo. Escenas trepidantes e impactantes con efectos visuales sencillos que desentonan en una historia novedosa sobre Peter Pan, llevada a la pantalla para un público infantil, que decepciona al inicio y mejora a medida que avanza el metraje.

    La calidad de John Powell queda demostrada con cada pieza compositiva que produce. El equilibrio de sus obras es inigualable y los resultados en pantalla, magníficos. Su capacidad narrativa, para escenas de acción: insuperable. El estilo: inconfundible y original. No se puede pedir más a un compositor de cine actual: calidad en la partitura y adhesión a la imagen. 

    El estilo paralelo a sus composiciones para ''Shrek'', la cercanía a detalles etéreos de lo mejor de su ''Happy feet'' y cierta similitud narrativa con sus últimas y espectaculares bandas sonoras fabrican un concepto global de la obra ya conocido, nada nuevo y algo repetitivo pero, no obstante, de una calidad superior. Encontraremos algún matiz interesante entre una locura de ritmos y narraciones, como siempre, ejemplares: la atmósfera dramática final, con el coro jugando un papel, ahora sí, algo novedoso en Powell, es lo más llamativo del resultado (junto a la estupenda secuencia de la lucha del barco volador, que aúna gran parte de la maravilla temática y compositiva de Powell en ''Pan'') que es, hábilmente y con una distribución acertada, completado con un tema principal sencillo,  muy práctico y heroico.

Instantes en los que el artista nos sorprende, como las notas y ambientación empleada para el instante en el que ''volar'' se consigue, una secuencia altamente efectiva y de un impacto en el visionado, sobresaliente. Powell, sin duda, consigue empujarnos hacia esos abismos de la película para que nosotros mismos seamos los que intenten volar, consiguiéndolo. De nuevo, el compositor muestra su valía y nos ofrece una partitura que se encuentra entre sus mejores logros.







    En conclusión, trabajo interesante del genio de la animación actual pero que no pasa más allá de una totalidad notable más bien frenada por la falta de originalidad y parecidos evidentes con estilos y temática de alguna banda sonora del pasado. 



Antonio Miranda

Enero 2026


BANDA SONORA- STAR WARS. EPISODIO IV: UNA NUEVA ESPERANZA- John Williams.


9 sobre 10

STAR WARS. EPISODE IV: A NEW HOPE (1977).
JOHN WILLIAMS.

               Dos principales temáticas, tras la aparición estelar y directa de la famosa fanfarria de la saga (que será usada puntualmente en las escasas narraciones de este episodio), aglutinan el estreno del primer e histórico capítulo (cuarto en orden argumental): un giro en planteamiento respecto a sus antecesoras (primera mitad de guión apoyada en la descripción de personajes y paisajes con apenas narración de lo que ocurre) y el tema romántico de la princesa Leia. La introducción a la magna y eterna obra es delicada, pausada y seria. La explosión absoluta del final del Episodio III, con la presentación y mayor uso de los temas ya conocidos, nos sirve el puente hacia el verdadero inicio de esta obra de arte. Como digo, un comienzo estudiado y cauteloso que basa sus primeros pasos en la descripción cinematográfica.

                En seguida captamos la forma de la original entrega. Tras la mencionada aparición del tema de la princesa (testimonial), la composición centra su trabajo en el leitmotiv de la Fuerza con el que se une a las figuras del joven Luke (hijo del recién creado Darth Vader) y Obi-Wan Kenobi, que pronto aparece en escena. Williams comprime su estructura lejos de la frenética genialidad de anteriores temas narrativos, que son la base en la partitura en los primeros tres episodios. Nos encontramos ante la formación de la historia que, si bien ya ha sido planteada en pantalla durante la trilogía segunda (primera en argumento), aquí todavía nada de aquello había sido gestionado. 



                La maestría de modulación del genial artista estadounidense y el control del contrapunto quedan exquisitamente reflejados en este Episodio IV, desde el primer minuto incluso. Sin duda alguna, la unión de melodías, escenas y formas es conseguida, muchos años atrás, de forma fantástica. Recordemos el pequeño error del Episodio II a este respecto (aunque sólo desde el ámbito de montaje y no de la composición, aspecto que, no obstante, infecta directamente a las notas).

                Las secuencias de acción, en ‘’Star wars: a new hope’’, son escasas. Finalmente, entender su partitura como un sencillo apoyo a lo que se explica en pantalla sería un grave error. La evolución del argumento (y más aún conociendo su desarrollo previo en las precuelas) finalmente es conformada por un innumerable conjunto de secuencias musicales que, en consideración global, dan vida al cuerpo inicial de toda la historia. Aquí entra en juego el tratamiento especial que Williams da al tema de la Fuerza, esquematizado de tal forma que si fuéramos escuchando, paso a paso y en orden de aparición en pantalla, las múltiples composiciones y sus variaciones, nos daríamos cuenta de la exquisita pirámide que el compositor va formando. Un mérito notable.



                Llegada la segunda mitad del filme, Williams gira ligeramente y se centra en la creación, a medios tiempos, de las secuencias activas. No llegamos a tener un movimiento tan desorbitado como en los episodios anteriores. Sin duda, la evolución de la trama es cuidada y repleta de cambios y situaciones lo cual, a nivel compositivo, ofrece la dificultad de enlazar todo con la sutileza debida. Conseguido. El tema de la Fuerza desaparece. Un ligero toque dramático y oscuro asoma cuando Vader y Kenobi se buscan. Parte final que comienza con la narración, a escala similar de las maravillas de los episodios anteriores, de la huída del Halcón Milenario. Algo más pausada, meditada en pequeños tramos, pero que completa, en estos acontecimientos definitivos, el trabajo anterior. Así evoluciona hasta la batalla final, dejando entre medias largos minutos sin partitura que, brillantemente, son encumbrados mediante la narración de la victoria y adornados como nunca antes, con una emoción y sentimiento que dispara el compositor hacia el oyente/espectador con facilidad pasmosa, por la majestuosa e inigualable marcha de la celebración en la habitación del trono, una variante del tema de la Fuerza de un nivel tan alto que nadie podría permanecer impasible ante su escucha. Uno de los momentos musicales, cinematográficamente hablando, más elevados de toda la historia del cine.




                Concluyendo, la entrega original de la saga y cuarta en orden argumental supone una orientación hacia la historia más descriptiva que sus antecesoras pero con una carga artística tan enorme, con la creación de unos temas de absoluta calidad que su inteligente aplicación a la imagen y su serenidad compositiva le hacen ascender hasta una notabilísima consideración. El tema de la Fuerza emerge como la base alrededor de la cual se fabrica y equilibra toda la composición.



ESCÚCHALA SI...: no quieres perderte una obra de arte influyente como ninguna en la música de cine moderna.

NO LA ESCUCHES SI...: la vas a encumbrar como un mito dentro de la saga únicamente por pertenecer a ella y no estudias con detenimiento el verdadero sentido artístico, compositivo y argumental que posee.

RECOMENDACIÓN END TITLES: imprescindible.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''Family plot'', ''Sleepers''.

PUNTUACIÓN: 9



Antonio Miranda. Octubre 2015.





BANDA SONORA- FREEHELD- Hans Zimmer.



4 sobre 10

FREEHELD (2015).
HANS ZIMMER & JOHNNY MARR.


    Nuevo fiasco del genio alemán. Su unión con el compositor, guitarrista, instumentista y cantante inglés Johnny Marr (listado por la revista ''Rolling Stone'' en 2003 en el puesto cincuenta y uno de los mejores guitarristas de toda la historia) no auguraba nada bueno, viendo sus muchas y anteriores colaboraciones dónde terminaron. Composición lineal, mecánica, intentando llegar a lugares lindando con el rock o el country pero, lamentablemente, sin obtener un resultado satisfactorio ni en la globalidad ni en el sentimiento que pudiera transmitir una partitura referida a una dramática historia real.





    Lejos queda la genial partitura para ''Mejor imposible''. La presente, fuera de cualquier tipo de riesgo o interés, se mueve entre riffs de guitarras variadas y pocos fragmentos atractivos que puedan fijar el entusiasmo de los seguidores del compositor de ''Interstellar'', última gran obra del artista y que queda muy sola ya entre sus múltiples creaciones de los últimos años, por desgracia dando lugar a una media de calidad muy por debajo de los grandes del cine. Hans Zimmer, en horas bajas, no atraviesa el mejor momento de su carrera.




    En definitiva, obra menor basada en las guitarras y los sonidos sintetizados de unos pads rítmicos nada novedosos. A olvidar.



ESCÚCHALA SI...: no puedes dejar pasar nada del genio alemán.

NO LO ESCUCHES SI...: odias perder el tiempo.

RECOMENDACIÓN END TITLES: olvídalo.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''El Caballero oscuro'', ''Inception''.

PUNTUACIÓN: 4



Antonio Miranda. Septiembre 2015.









BANDA SONORA- PROMETHEUS- Marc Streitenfeld.


7 sobre 10

PROMETHEUS (2012).
MARC STREITENFELD.

 

Partitura ligeramente engañosa, en su inicio. Etérea, suave, dispersa en sonidos que pululan como la seda...y que evolucionan hacia lo desconocido y el terror. El final de la primera hora, coincidiendo con el aterrizaje de la nave en el nuevo planeta, descubre un detalle que nos hará comprender la estructura de la música: el tamaño enorme de los sistemas de la nave, sus componentes y detalles que rodean los planos principales son, drásticamente, golpeados en varias secuencias por el director convirtiendo sus dimensiones en meros ''centímetros'' al lado del espacio global en el que se sitúan y ''viven''. La secuencia comentada nos hace ver la nave como algo dimensionalmente diminuto al lado del planeta. La composición, por tanto, siempre (desde un inicio incluso) hará referencia a esas dimensiones gigantescas y poderosas del espacio global: Streitenfeld emplea los pads, sonidos sintetizados y los vientos para reflejar este poder, fuerza e infinita dimensión descriptiva a la que se adhiere desde la realidad hasta el espacio y la materia.



La escena en la que la expedición descubre sus primeros hallazgos en el nuevo planeta (incluida la cabeza del cadáver que encuentran) supone un salto en el nivel narrativo y el enlace a la parte más interesante y devastadora de la aventura. El compositor inicia un tema poderoso que abraza a la larga secuencia desde sus primeros pasos hasta el regreso a la nave ‘’Prometheus’’. El tono de la partitura, aún deslizándose hacia la acción, no deja de ser delicadamente medida a través de sonidos continuos. El tema principal (único punto débil hasta el momento; sencillo, simple y trivial, no está a la altura de la grandeza de las imágenes hasta poco más adelante) aparece en contados instantes, muy breves, queriendo referir el ámbito romántico y esperanzador de encontrar algo en lo cual se cree. La mitad de metraje nos conduce de la parte pausada (incluso tediosamente atractiva) hasta la inquietante atmósfera de terror. Llegados a los avances de las criaturas monstruosas, el compositor también lo hace y nos dedica, entre fragmentos escalofriantes (puramente descriptivos), una escena hermosísima con el desarrollo completo del tema principal, esta vez sí convenientemente plasmado, y que recrea la llegada del ‘’robot-humano’’ a una de las estancias importantes en relación al enigma de los seres creadores. Streitenfeld, poco a poco, pasa de una situación algo difusa a otra de un convencimiento firme. El choque formidable entre secuencias brutal y elegantemente compuestas con otras de músicas esperanzadoras, sella la calidad final de la obra y la diferencia, ahora absolutamente, de otros enfoques en la famosa saga de ''Alien''.




En definitiva, una obra bien creada, firme, que crece con el paso de los minutos y consigue una atmósfera opresiva al lado de ligeros toques de esperanza. Notable trabajo.


ESCÚCHALA SI...: te gusta la música angustiosa con toques melódicos bien insertados.

NO LA ESCUCHES SI...: no quieres mancillar el espíritu de Jerry Goldsmith con obras nuevas.

RECOMENDACIÓN END TITLES: sí.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''American gangster'', ''Un buen año''.

PUNTUACIÓN: 7



Antonio Miranda. Septiembre 2015.




BANDA SONORA- JASÓN Y LOS ARGONAUTAS- Bernard Herrmann.




 9.5 sobre 10

JASÓN AND THE ARGONAUTS (1963).
BERNARD HERRMANN.

                Partitura poderosa, fastuosa y orgánica. La composición que el genio estadounidense obró para esta mítica película en el mundo de la aventura y los efectos especiales fue de un esplendor estructural envidiable. Organizada en un binomio que ahora veremos y terminada acechando al surrealismo musical, el genial artista confecciona una textura de movimiento de notas y sensaciones pocas veces visto. Ejemplo del riesgo que un ‘’dios’’ real, de carne y hueso y no como los de la película que tratamos, transforma en veracidad y arte.

                El filme se inicia con una introducción musical (también argumental) exquisita en la que Herrmann opta por la presencia continua en un ir y venir de detalles en los que, sin tregua, él está presente. Desde la acción trepidante hasta la inquietud dramática (rotundamente instrumentada por los vientos solistas), el genio de ‘’Vértigo’’ emplea una sutilidad encomiable y la habilidad de un espadachín maestro que hiere con extrema rapidez (y sin ser visto) al enemigo inquieto. Las formas, idas y venidas de la música durante los diez primeros minutos son ejemplo a seguir por cualquier estudioso (inicial, medio o avanzado) sobre cómo adaptar una obra a otra, ya sea cual fuere la vertiente artística a trabajar.


                Cumplida la primera media hora, enrolados los griegos hacia el fin del mundo en busca del vellocino de oro para así recuperar Jasón su trono, Herrmann ya ha asentado la base absoluta de su trabajo. La vertiente narrativa es total y, de forma inteligente, la adorna sin tapujos mediante la capa gruesa que forma con el tema principal, poderoso y firme: como los dioses. Nos damos cuenta ahora, sobre todo durante la escena que cierra este primer tercio comentado (en la que Jasón pide ayuda a la diosa Hera, que le conduce bajo su consejo hacia una isla salvadora) los dos lados de la música, paralelos a los de la historia: la partitura narrativa se adhiere fielmente a la muchedumbre humana; la composición principal (el tema y sus versiones) nos refleja el poder y la presencia de los dioses. Esta identificable teoría quedará inmediatamente reforzada por la magnífica secuencia del gigante Talos atacando la nave de Jasón, una composición de la misma estructura poderosa, binaria y ‘’tosca’’ que el tema principal, asociándose así, definitivamente, al mundo de los dioses. La regrabación de la partitura original de Bernard Herrmann, en el año 1999, por Bruce Broughton y la ‘’Sinfonia of London’’, nos hacen percibir la grandiosidad del tema (y del resto de la partitura en su escucha aislada) durante la secuencia que comentamos y ofrece, en calidad digital, un deleite ‘’exacerbado’’ de toda la genialidad de esta composición maestra.



                La figura de Hércules es importantísima en la partitura de ‘’Jasón y los argonautas’’. Su trascendencia, pocas veces tan crucial en una composición, radica en el ‘’no uso’’ del elemento músico-humorístico. Hércules mantiene, durante la primera mitad del metraje, un punto de humor bien reconocible. Herrmann (y, sin duda, Don Chaffey, el director) opta por no remarcar este matiz, pocas veces visto en pantalla por un músico y que comercializaría directamente con la gracia fácil del espectador, punto éste de un horror marcado cuando lo presenciamos, asombrados, en una sala de cine y bajo la carcajada hiriente del público asistente, que no hace sino reír y reír y convertir el momento en algo ridículo. Herrmann no suena nunca y transforma estos instantes en interesantes apuntes. Gran detalle, casi imperceptible, en una obra atractivísima.

                La parte final, cuyo epicentro reside en la escena en la que Jasón y los suyos consiguen el vellocino de oro y escapan, musicalmente hablando no se estructura en torno a un esquema fácil de escuchar; es más, la partitura llega a alcanzar un nivel tan alto y extraño para una película de aventuras que el espectador más relajado podría sufrir una especie de ataque musical, fruto del incesante movimiento de las notas por tonalidades nada fáciles al oído y sí cercanas a un ambiente atonal histriónico. Herrmann crea un desenlace narrativo excepcional y mezcla los dos ámbitos antes indicados, el terrenal y el divino, en un movimiento sinfónico surrealista de vientos, orquesta, pausas y ritmos y que va a encontrar su colofón merecido en la pieza última, la escena ya gloriosa en la que Jasón lucha contra los esqueletos y que el músico se encarga de adornar con una paleta de colores musicales tan variados como nuestra percepción es capaz de captar, origen en cada uno de los movimientos, personajes y detalles que aparecen, desde la comicidad de las criaturas (mediante la recreación de los huesos con los instrumentos de percusión de madera) hasta el amor, pasando igualmente por la narración directísima de una lucha.




                En definitiva, obra para recordar, enmarcar y disfrutar dentro de una película entrañable pero que se aleja, en muchos de sus momentos importantes, de los cánones de la música de aventura sin dejar, gracias a la maestría de Herrmann, de representarla.

ESCÚCHALA SI...: sólo conoces al Herrmann inquietante y pausado o quieres disfrutar con una magsitral partitura de aventura.

NO LA ESCUCHES SI...: la música para las películas de acción y aventura te han marcado un tipo de música único y comercial.

RECOMENDACIÓN END TITLES: imprescindible.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''Vértigo''. ''Con la muerte en los talones''.

PUNTUACIÓN: 9.5

Antonio Miranda. Septiembre 2015.


BANDA SONORA- MA MA- Alberto Iglesias.


7.5 sobre 10

MA MA (2015).
ALBERTO IGLESIAS.

    Partitura minimalista, sobria y enormemente seria y firme. Un tono dramático oscuro y profundo adorna toda la composición, principalmente guiada por un piano intimista y presente por encima de cualquier otra figura musical como verdadera angustia vital. 

    El genial compositor español regresa al ámbito artístico del que nunca debería salir (por el bien del arte). Su compleja sencillez compositiva es única, milimétricamente pasional aún manteniendo sus líneas en unos límites de pasión contenida, más bien intencionadamente medida. Así resulta la presente ''Ma Ma'', notable creación y, para deleite y disfrute de los aficionados, mantenida en un nivel artístico elevadísimo siendo fiel a sus colaboraciones con el director, Julio Medem.





    Unas veces apoyado en las cuerdas ''de cámara'' y otras en sonidos atmosféricos, Alberto Iglesias abandona su incursión dubitativa en Hollywood y nos vuelve a mostrar un carácter íntimo y europeo. El vals, como pieza dramática, domina toda la obra. Sin duda, una banda sonora a tener muy en cuenta este año, con un carácter propio y, al tiempo, matices y sonidos cercanos por momentos, curiosamente en el año de su muerte, al Horner más íntimo. 


ESCÚCHALA SI...: echabas de menos las partituras minimalistas y trabajadas de un Iglesias más artístico que sinfónico.

NO LA ESCUCHES SI...: la música con sentimiento y el trabajo sencillo pero conseguido no llegan a fijarse en tu inquietud.

RECOMENDACIÓN END TITLES: sin duda.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''Los amantes del círculo polar'', ''Volver''.

PUNTUACIÓN: 7.5



Antonio Miranda. Septiembre 2015.



BANDA SONORA- ANT-MAN- Christophe Beck



7 sobre 10


ANT-MAN (2015).
CHRISTOPHE BECK.

                ‘’Ant-man’’, o cómo originar dudas. Así definiría el trabajo del compositor canadiense de la exitosa ‘’Frozen’’ para esta nueva producción de superhéroes de Marvel, sin demasiado éxito en taquilla pero con una presencia realmente interesante, minimalista y firme.
                Beck sella su figura con una autoridad incuestionable, en pantalla ante todo y durante un minutaje importante y, sin duda, con un estudio de lo que va a presentar bien concebido y, posteriormente, aplicado. El inicio de la aventura, musicalmente hablando, resulta verdaderamente atractivo y esto, sobre todo, por la novedad a la hora de presentar la figura de un ‘’todopoderoso’’ personaje, habitualmente empleando el tema principal en cualquier ocasión que se prestara (y no menos en los títulos iniciales). No es así, el autor bucea por los entresijos del argumento planteando una descripción de situaciones sutil, bien practicada (apoyando ese humor nada ridículo, aspecto éste muy complicado hoy en día), con mínimas pero intencionadas referencias al que será su tema y, finalmente, explotándolo literalmente en su uso como cuerpo potente en la extraordinaria escena de la escapada de la cárcel. Ofrezco un paso adelante y, entre la dualidad planteada de linealidad y equilibrio compositivo para bien o para mal, quien esto escribe se decanta por la vertiente positiva, analizando todo el conjunto de la película precisamente en esta secuencia. La contención de Beck hasta el momento ha sido absoluta, ciertamente fría (yo diría inteligente) pero con la única intención de provocar la explosión de adrenalina (musical y visual) en el conjunto que presenciamos y que, personalmente, creo que consigue.


                A partir del momento citado, finalizado el primer tercio de historia, el artista se sitúa visiblemente en primer plano y sus pretensiones, hasta entonces coloristas y de apoyo, pasan a una función narrativa absoluta, brillando en cambios de registros sin descansar, detalle que no se aprecia en la edición en cd de la obra pero que, en pantalla, llama la atención de cualquier aficionado a las bandas sonoras. Su perfil no es tremendo, potente o sentido, no; pero sí técnicamente absorbente, sin duda, y con detalles numerosos que pegan literalmente su música a los personajes, dígase esto del tipo de percusión clásica y limpia y con toques continuos y nada prolongados que hacen referencia a las hormigas asociadas también con la percusión metálica que marca, en muchas ocasiones, los ritmos. Toda la partitura, sin grietas, está centrada en el mundo diminuto que vamos a contemplar durante la historia. El otro, el aspecto a tamaño real de las cosas, descansa en el ámbito más experimental, ligero y libre de varios de los temas.



                En la parte central y final de la composición, el autor mantiene la misma línea y su equilibrio jamás se pierde, aspecto este en el que brilla especialmente. Un par o tres de secuencias magníficas (Ant-man conoce a las que serán sus compañeras, las hormigas; la lucha contra Falcon, llegando a los almacenes Howard Stark y el desarrollo del superhéroe con sus compañeras a lo largo de una fuerte corriente de agua) sellan los fragmentos más importantes y balancean la partitura mediante estables episodios que, no obstante, se apagan ligeramente llegando el final. Su punto más flojo, sin ninguna duda: aquí descansa toda la posible franja negativa de la linealidad de la composición; en un desenlace necesitado de fuerza y, quizá, cambios, Beck mantiene sin ningún tipo de variación su línea estructural.
                Concluyendo, una partitura muy atractiva e interesante, con un tema principal (versionado con acierto durante la obra) muy atractivo que gana un cuerpo estable, sin duda, al escucharla asociada a las imágenes y ejemplifica con claridad cómo se puede componer una buena obra acudiendo a la técnica de ejecución.


ESCÚCHALA SI…: no quieres perderte el marcado e incesante ritmo que Beck imprime, desde la música, a la película en sí, combinando estructuras, fragmentos y capas de composición en una variabilidad asombrosa que no cesa en ningún instante.
NO LA ESCUCHES SI…: detestas la incertidumbre; dejar a la subjetiva interpretación del oyente, crítico o estudioso la afirmación o negación sobre la validez de la partitura debido a esa lineal sensación que produce su escucha y ‘’visionado’’, tendentes unos a la teórica elegancia y otros, drásticamente al contrario, a la frialdad absoluta.
RECOMENDACIÓN END TITLES: sí. Le sacarás algo bueno.   
       
OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ‘’Frozen’’, ‘’Al filo del mañana’’.
PUNTUACIÓN: 7


Antonio Miranda. Septiembre 2015.