Aquí os presento, a mi juicio, las mejores bandas sonoras de nuestro genial compositor español, artista inigualable y representante de la música de nuestra tierra en un mundo tan complicado como es el del cine:
2016: Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso
JULIETA (2016)
ALBERTO
IGLESIAS.
6,5 sobre 10 (nota película)
7 sobre 10 (nota música)
Historia completamen almodovariana, con el tándem de director y compositor tantas veces encumbrado y que nos ofrecen una obra de corte secundario, poco brillante ante las alabanzas para centrarse metódicamente en un argumento que el director fabrica equilibrado y continuo y el compositor lo dora con maestría sencilla.
Nuestro Alberto Iglesias, genio español, aparece en esta obra mostrando su lado más prudente, con una música a veces jazzística, a veces, sencilla, con una sobresaliente adhesión a la historia que Almodóvar nos va contando, igualmente sencilla, directa y humana.
Julieta no resulta la partitura más completa, más vistosa, más asombrosa o más identificativa del autor pero, sin duda, si quieres saber qué música compone Iglesias, Julieta es un buen inicio.
Partitura minimalista, sobria y enormemente seria y firme. Un tono dramático oscuro y profundo adorna toda la composición, principalmente guiada por un piano intimista y presente por encima de cualquier otra figura musical como verdadera angustia vital.
El genial compositor español regresa al ámbito artístico del que nunca debería salir (por el bien del arte). Su compleja sencillez compositiva es única, milimétricamente pasional aún manteniendo sus líneas en unos límites de pasión contenida, más bien intencionadamente medida. Así resulta la presente ''Ma Ma'', notable creación y, para deleite y disfrute de los aficionados, mantenida en un nivel artístico elevadísimo siendo fiel a sus colaboraciones con el director, Julio Medem.
Unas veces apoyado en las cuerdas ''de cámara'' y otras en sonidos atmosféricos, Alberto Iglesias abandona su incursión dubitativa en Hollywood y nos vuelve a mostrar un carácter íntimo y europeo. El vals, como pieza dramática, domina toda la obra. Sin duda, una banda sonora a tener muy en cuenta este año, con un carácter propio y, al tiempo, matices y sonidos cercanos por momentos, curiosamente en el año de su muerte, al Horner más íntimo.
ESCÚCHALA SI...: echabas de menos las partituras minimalistas y trabajadas de un Iglesias más artístico que sinfónico.
NO LA ESCUCHES SI...: la música con sentimiento y el trabajo sencillo pero conseguido no llegan a fijarse en tu inquietud.
RECOMENDACIÓN END TITLES: sin duda.
OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''Los amantes del círculo polar'', ''Volver''.
La
partitura de Alberto Iglesias para ‘’Exodus: dioses y reyes’’ resulta, sin más, de una aplicación correcta e, incluso para los más inquietos, deficiente en pantalla. Su escucha nos mantiene atentos en su audición aislada. Temas atractivos aunque excesivamente comerciales viniendo de quien los ha compuesto y siendo conscientes de las segundas y terceras líneas de composición de la obra (sin duda, lo más destacable y olvidadas como punto identificable de una oscuridad necesaria en la partitura de una película de este tipo). Y una vertiente pausada algo pobre que, no obstante, se torna en la importante una vez vista la obra en su aplique a la imagen. Su equilibrio y buena presencia, por momentos, sufre el maltrato de ciertos ‘’parones’’
protagonizados por la vertiente descriptiva que, desde el inicio
del filme, siempre sucede y se intercala entre secuencias activas. Su lado más
criticable y, aún si cabe, con un efecto claro y negativo sobre la otra cara
del papel que en una historia de gran pantalla juega la música: la narración.
El tema principal de ‘’Exodus:
dioses y reyes’’ no se desarrolla de forma equilibrada y perceptible, función
para la cual es compuesto, sin duda alguna. Llegamos, en el visionado de la
película, a identificarlo ya muy avanzado el guión (aunque aparezca en
alguna secuencia anterior) y demasiado tarde como para sentir esa unión
música-argumento. Nos
encontramos ante el error más visible y trascendental del filme. El espectador
se ahoga, musicalmente hablando, antes de que los hebreos crucen las aguas del
mar donde, precisamente, el tema surge ya poderoso y auténtico. Démonos cuenta de un aspecto
importante: nos hemos quedado sin música ‘’del otro lado’’; los egipcios no
desarrollan notas poderosas y llamativas que nos hagan pensar en ellos. Por
tanto, los temas más importantes y ejes centrales del desarrollo quedan
relegados a una explosión tumultuosa y grandilocuente final, matiz sumamente
importante cuando pasamos a escuchar la música compuesta para lo que realmente
se intentó: el filme.
En definitiva, una obra que
ilusionaba y que ha quedado en un intento comercial sin trabajo minucioso. La
estructura compositiva de la partitura, dentro de la propia película, enferma
rápidamente y, salvando el primer tercio de metraje (delicada y étnicamente
compuesto en muchas de sus partes) queda relegada a posiciones de, simplemente,
aceptable trabajo dentro de la música de cine.
ESCÚCHALA SI...: te inicias en la música de cine. Te gustará.
NO LA ESCUCHES SI...: su asignación a Iglesias te creó unas esperanzas auténticas. Recházala.
LLEGARÁ A SER UN CLÁSICO: sí, entre las peores obras del artista español.
OTRAS OBRAS RECOMENDADAS DEL AUTOR: ''Volver'', ''Lucía y el sexo''.