Max Richter, compositor alemán discípulo del clasicismo al que rocía de una visión contemporánea que le ha hecho situarse dentro de una línea muy destacada en el cine y arrolladora en el mundo de la composición de música clásica contemporánea. Ecléctico, minimalista y amante de las melodías de tempos medios donde resulta un inquietante experto. Extraordinario para principiantes pero, al tiempo, complejo para expertos y, por fortuna, irritante para los que se atrevan a estudiar, o simplemente escuchar, más allá de sus temas principales. Paradigma, sin duda, de la compleja sencillez a la que pocos elegidos conducen las partituras actuales para el cine.
1- DISCONNECT (2012)

