BSO- LA NOCHE DE HALLOWEEN- John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies


8 sobre 10

Halloween (2018)

Secuela de cine independiente a las órdenes del maestro Carpenter. Sin dirigirla él y compartiendo partitura con su hijo y D. A. Davies, su influencia es evidente y la línea a seguir, la suya. El filme crece a medida que pasan los minutos y, todavía más, pasado el tiempo de haberla visto. Una historia sobria, pausada a veces en extremo y seria, muy seria. Los instantes sombríos y directos potencian una atmósfera que se muestra sin temores y que la música, siguiendo la línea de la original, consigue sin duda aupar al notable.



La composición de Carpenter para Halloween, en este 2018, aporta pocas variaciones sustanciales a la partitura de 1978. El inicio de aquélla es demoledor y de una contundencia inicial pocas veces alcanzada; la de ésta, prudente y sin querer herir a su antecesora. Evoluciona con el paso de los acontecimientos, siempre el tema principal presente cuando Michael Myers presenta su figura, oculta o presente, y con ligeros toques sintetizados de carácter moderno aunque en ningún momento perdiendo el matiz de la electrónica de Carpenter en la primera. Un trabajo, con todo, realmente notable.




Antonio Miranda. Noviembre 2018


LAS MEJORES BANDAS SONORAS DE JOHN WILLIAMS- JOHN WILLIAMS: THE BEST MOVIE SOUNDTRACKS


John Towner Williams (Nueva York, 1932), músico reconocido por numerosas composiciones cuyos temas principales suenan en la idea de la gente como pudiera hacerlo el ‘Eine Kleine Nachtmusik’ de W.A. Mozart y que le alzan, en opinión de quien esto escribe, al nivel de los grandes compositores de la historia de la humanidad. John Williams es el mejor compositor para cine de todos los tiempos. No me resulta atrevido afirmarlo, mantengo la idea que me haría quedar como posible, al menos, delante de quien lo negara: él conseguiría componer sin problema cualquier obra, estilo, tema o referencia musical más importante de todo compositor; no obstante, ninguno de ellos, vivo o muerto, compondría nunca una pieza tan abrumadoramente estructurada como la que nos atreviéramos a adjetivar como mejor del compositor norteamericano.

Apreciar la obra de Williams es escuchar sus temas más famosos procurando ausentar el oído de la melodía principal e intentar introducirnos en las infinitas galerías que forman, cual excursión espeleológica arriesgada, la aventura de sus motivos más conocidos. Dos o tres escuchas consiguiéndolo bastarían para reconocer la calidad del artista y escudriñar las extensísimas partes nada comerciales que sus partituras contienen. Desde la insuperable composición de ‘Tintín’ (obra absolutamente sorprendente, poco reconocida y que no mal ocuparía, incluso, la primera posición en la lista) hasta la inefable ‘La lista de Schindler’ pasando por otras sorprendentes, casi inalcanzables en el tiempo, como ‘El Imperio del Sol’ o la arrolladoramente buena ‘Imágenes’.
El recorrido, la evolución y la mejora de John Williams son de una riqueza asombrosa. La forma en la que inserta motivos e ideas primerizas en sus obras más recientes o consigue evolucionar de un estilo tranquilo y estudiado (‘La trama’, ‘Images’) al desenfreno artístico (‘La guerra de los mundos’, ‘Hook’) son dignos de un estudio continuo e interminable.

No me extenderé más ya que el discurso posible sobre este genio de otro mundo daría el nacimiento de interminables páginas, elogios y sentencias. Disfrutad de esta lista personal no por el hecho del orden o mi interpretación, sólo leer el título de sus obras ya es un placer:


1.       LA LISTA DE SCHINDLER- 1993
Maestría, intensidad y una música culta sin ninguna grieta. La mejor del autor.



2.       LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Episodio V: el imperio contraataca- 1980
El inicio de lo que me atrevo a calificar como ‘violencia compositiva’ en el cine. Una obra desbordante.



3.       TIBURÓN-1975
Que alguien componga algo tan abrumador y agresivo con unas notas tan simples demuestra que John Williams es un artista único. Partitura completísima.



4.       LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Episodio IV: una nueva esperanza- 1977
El inicio de una obra global cuyo alcance artístico está al nivel universal de los grandes clásicos de la música.



5.       E.T., el extraterrestre- 1982
Ejemplo de cómo una partitura se adueña de la dirección del filme. Final con un dramatismo, un lenguaje y un poder como ningún otro momento en la historia del cine.



6.       A.I. INTELIGENCIA ARTIFICIAL- 2001
Detalles emocionales trabajados desde la prudencia musical con una parte final, igualmente cauta, de un Romanticismo filosófico insuperable.

7.       LA GUERRA DE LOS MUNDOS- 2005
De las mejores composiciones para acción del cine moderno. Pocas primeras horas han sido narradas, controladas y energizadas tan tremendamente como el genial compositor americano lo hace con la presente.

8.       LAS AVENTURAS DE TINTÍN: el secreto del unicornio- 2011
Partitura a descubrir. Composición de tan alto nivel como para servir de ejemplo a cualquier estudioso del Arte. Aplastante superioridad  y al nivel de cualquier obra maestra que se dicte.

9.       HOOK (el Capitán Garfio)- 1991
Auténtico poema sinfónico. Ejemplo de cómo John Williams siempre supera a las películas que dota de su música.

10.   SUPERMÁN- 1978
Contundente golpe a cualquier producción del género de superhéroes. Delicadeza extrema.

11.   ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE- 1977
Romántica, etérea, dinámica, inicio de importantes atmósferas futuras y con un uso modélico de los graves.

12.   EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA- 1981
La simplicidad de una partitura colosal, inicialmente templada y fácil pero con un método de los más intensos en el compositor.

13.   EL IMPERIO DEL SOL- 1987
Un réquiem vocal que representa la inteligencia estructural de la música del Maestro.

14.   MEMORIAS DE UNA GEISHA- 2005
Sobria, elegante y absoluto concierto para cello. Ejemplar.  

15.   SALVAR AL SOLDADO RYAN- 1998
Melodía pura y sencilla en extremo: forma de componer realmente al alcance de pocos en toda la historia.

16.   PAQUE JURÁSICO- 1993
Uno de los instantes más hermosos de la música de cine: el tema principal se escucha cuando aparecen, por vez primera, los dinosaurios.

17.   HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL- 2001
Sin alardes o estridencias fácilmente alcanzables por él, John Williams vuelve a dar vida, a sus casi 70 años, a otra comunidad de temas extraordinarios. Cuando todo en él parecía ya visto, regresa con el inicio de una nueva etapa que supuso, sin duda, la génesis de su imparable evolución actual.

18.   HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABAN- 2004
Williams cierra su trilogía con un desenfreno activo que nadie debería pasar por alto. Violencia compositiva que combina estructuras únicas con fuerza drástica. Temas de acción que son de obligado estudio por cualquier compositor.

19.   LAS CENIZAS DE ÁNGELA- 1999
Partitura medida y dulce con uno de sus finales más maravillosos. Ejemplo para los compositores de música contemporánea con el clarinete como instrumento principal.

20.   WAR HORSE (Caballo de batalla)- 2011
De las mejores composiciones melódicas, dramáticas y románticas del genio.

21.   IMÁGENES- 1972
¿Quieres conocer la vertiente más contemporánea y atrevida del autor?: zambúllete en esta obra osada y magnífica. De difícil escucha, lo cual engrandece su mérito.

22.   LINCOLN- 2012
Qué hermosa pieza de temas al piano. Una orquesta sutil; no obstante, virulencia pausada como nunca.

23.   JANE EYRE- 1970
El Romanticismo de John Williams como ejemplo al nivel de sus últimas y sobresalientes obras.

24.   LA TRAMA- 1976
Pieza infravalorada de un Williams incipiente con las ideas brotando sin parar y en momentos de originalidad, sin duda, de los mayores de su carrera.

25.   J.F.K.: caso abierto- 1991
Cómo John Williams cautiva con sus melodías es la forma en la que parte la premisa de esta composición: el uso de la trompeta (los vientos en toda su carrera) es delicadísimo.






CONCIERTO- JOHN CARPENTER (2018)- John Carpenter live in concert.


10 sobre 10

SITGES, 13 de octubre de 2018


La oportunidad de ver en directo a genios de la música de cine continua estos últimos meses. John Carpenter lo es, cualquier estudiante de composición debería absorber todo lo que este hombre ha compuesto y comprender, de tal modo, la base fundamental de lo que es componer.



Ayer sábado, el festival de cine fantástico de Sitges firmaba una clausura sin igual. La sala de conciertos, realmente un auditorio donde se proyectan las películas, albergaba alrededor de 1000 personas, todas ellas enfervorizadas por la presencia del maestro y que demuestran lo minoritario que sigue siendo Carpenter. De hecho, apostaría que el 90 por ciento de la gente acudió por sus funciones de dirección y no de compositor, lo cual me hace sentir, extrañamente, más especial...



John Carpenter fue puntual, muy puntual. Los gritos y silbidos del público, acogidos muy bien por el artista, en seguida dieron paso a un respeto y silencio llamativos, más cuando el compositor mostraba su música mediante una formación rockera sin tapujos; no obstante, su figura (central y enorme) se plantó rápidamente como la de un dios en forma de jefe al cual todo el mundo admira. Así lo hicieron sus cinco músicos, que en ningún momento, pese a llevar ellos el peso de la interpretación, dieron muestras de protagonismo: Carpenter, aunque no se moviera ni desplazara, era el jefe.




El Maestro disfrutaba. Carpenter se dedica, en sus conciertos, a acompañar las interpretaciones con acordes de su sintetizador y traslada el peso de los temas principales a su hijo, teclista de la banda. La adaptación que hace de sus obras a temas con batería es realmente buena y la música, con gran fuerza (dos guitarras y un bajo), podría sonar así en sus mismísimas escenas (proyectadas en una pantalla gigante detrás de los músicos). Desde 'La niebla' hasta 'Vampiros' pasando por 'Asalto a la comisaría...' o tocando, para éxtasis de los asistentes, su eterna 'Halloween'. He de pararme aquí: quien esto escribe piensa en esta banda sonora como una de las grandes de la historia, pese a su descarada sencillez. Escuchar en directo al gran maestro interpretándola fija con firmeza extrema esta opinión en mí. No hay duda y la sensación interior que uno experimenta escuchándola es, realmente, equiparable a los grandes genios del sinfonismo de toda la historia del cine.



John Carpenter ha interpretado su música 'sucia', de sus películas 'sucias', de manera 'sucia', con una banda 'sucia' de 'sucia' técnica envidiable y entre un público 'suciamente' reducido: INOLVIDABLE.










Antonio Miranda. Octubre 2018




COLD WAR- Pawel Pawlikowski


2018: Festival de Cannes: Mejor director
8,5 sobre 10

Título original: Zimna wojna
Año: 2018
Nacionalidad: Polonia
Director: Pawel Pawlikowski
Intérpretes: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szyc.
Sinopsis: En la Polonia de la Posguerra, una pareja vive una apasionada historia de amor marcada por el contexto político que les toca vivir.

Tras el reconocimiento cosechado por su anterior Ida (2013), llega el nuevo trabajo del polaco Pawel Pawlikowski, precedido por la alta expectativa generada tras su paso por el Festival de Cannes del presente año, donde recibió el galardón a la mejor dirección y el elogio de la crítica. Y hay que constatar, anticipando la conclusión de esta valoración, que responde con creces a dicha expectativa.



Se trata de un drama de profundo carácter existencialista, que cuenta algo que no es novedoso, como es una triste historia de amor, pero a la que se añade un trasfondo de inadaptación que lo hace trágico, y todo ello contado con una elegancia y una contención que lo convierten en algo único. Está rodada en un desgarrador blanco y negro, marcando claramente que no hay lugar para una sola nota de color ni en la fría Europa de la Posguerra ni en la historia que se nos cuenta. Extraordinaria labor de dirección de fotografía a cargo de Lukasz Zal, sin duda de los mayores méritos de la película.

La estructura narrativa se compone de pequeños capítulos, a modo de pinceladas, de los encuentros entre los protagonistas o de sus vidas separadas a lo largo de los años. Podríamos decir que hay un minimalismo narrativo, recurriendo con gran delicadeza y de forma exquisita a la elipsis como la figura de mayor peso y cediendo por tanto mayor protagonismo al fuera de campo que a la parte explícita.



Pese a no contar con banda sonora original, la música está muy presente a lo largo de todo el metraje, siempre de forma diegética y con un fuerte valor simbólico. Desde los cantos folclóricos de la Polonia rural, que simbolizan la identidad primigenia e incorrupta de la pareja, hasta el jazz y el rock and roll que suenan al otro lado del Telón de Acero, que se asocian a una realidad totalmente diferente pero que tampoco llena el vacío interior de nuestros protagonistas.

Concluyendo, película de las que permanecen en la memoria durante mucho tiempo, tanto por su belleza formal como por su profundidad temática, y sin duda uno de los mejores trabajos que veremos en este 2018.

Calificación: 8,5

Ignacio Santos, octubre 2018


TODOS LO SABEN- Asghar Farhadi


7 sobre 10


Todos lo saben

Año: 2018
Nacionalidad: España
Director: Asghar Farhadi
Intérpretes: Javier Bardem, Penélope Cruz, Ricardo Darín, Eduard Fernández
Música: Javier Limón
Sinopsis: Una mujer y sus dos hijos llegan desde Argentina, donde residen, a un pequeño pueblo español para asistir a la boda de la hermana de aquélla, pero la celebración se ve interrumpida por un inesperado suceso.

Esperadísimo nuevo trabajo del iraní Asghar Farhadi, película inaugural del pasado Festival de Cannes, producida, rodada y ambientada en España y con un reparto encabezado por Javier Bardem y Penélope Cruz.

Pese a la apariencia, Todos lo saben no es un thriller, sino que sigue una de las constantes más características del cine de Farhadi: el ‘McGuffin’ como recurso narrativo al más puro estilo hitchcockiano. Es decir, el uso de un gancho argumental sobre el que se construye la trama pero que no es más que una excusa para hablar de los que de verdad son los temas de la película. Así, si en El viajante, su anterior trabajo, el asalto sufrido por la protagonista y la búsqueda de su culpable eran la excusa para hablarnos sobre la relatividad moral entre otros temas, en la película que nos ocupa la resolución del suceso que tiene lugar lo es para hablarnos sobre los secretos del pasado y el egoísmo humano.



A lo largo del metraje, el iraní demuestra una vez más que domina a la perfección la narración cinematográfica, apoyándose en determinados momentos en el uso de la metáfora. Valgan como muestra unos pocos ejemplos: la escena inicial en el interior del campanario, con las palomas colándose a través del reloj roto como símbolo de malos presagios relacionados con una relación amorosa del pasado representada por ese lugar; la explicación sobre el proceso de elaboración del vino por parte del personaje interpretado por Javier Bardem, donde expresa que la única diferencia entre el recién exprimido zumo de uva y el vino es el paso del tiempo, en clara alusión a que los hechos del pasado siguen latentes por mucho tiempo que pase; o la potente imagen purificadora del agua de los equipos de limpieza en la escena final.

Uno de los grandes aciertos de la obra es un diseño de producción solvente y una selección de exteriores que ayuda a recrear la atmósfera de angustia. Peca, sin embargo, en un par de aspectos puntuales: la gran revelación de la trama, que se produce pasada la mitad del metraje, es en cierta medida previsible, y en algunas escenas la actuación es un tanto forzada. Aún así, en su conjunto, el guión que firma el propio Farhadi se resuelve airosamente.

Calificación: 7

Ignacio Santos. Octubre 2018


BSO- FAMILY PLOT (LA TRAMA)- John Williams





8 sobre 10

FAMILY PLOT (1976)
JOHN WILLIAMS

Cinco primeros minutos de cinta asombrosos: dos maestros en activa fusión, el director en su último filme y el músico entrando en sus iniciales explosivos años que le catapultarían a lo más alto. Absortos con el cacareo de las dos mujeres y entusiasmados por la situación, encontramos al final de la escena, cuando ambas callan y Williams para, cómo éste ha edulcorado de manera magistral, imperceptible, la secuencia. Es el ejemplo primero de una obra músico-cinematográfica de malabares  y de la unión perfecta entre dos genios: una conjunción, sin duda para quien esto escribe, de las mayores en las películas de Alfred Hitchcock siendo consciente de lo que Bernard Herrmann compuso para las mejores historias del director. La unión de la música con la imagen e historia no tiene nada que envidiar con las de la famosa dupla de ‘Vértigo’.



Muy medida, con entradas y salidas exactas e incluso ritmos adecuados al caminar de los personajes, John Williams obra una partitura realmente trabajada, base previa de otras muchas comedias posteriores y también de secuencias dramáticas apoyadas en notas continuas de sus últimos años, y ofrece una red de detalles numerosísimos y el nudo que une, como el director fija al final de la aventura, la vida de ambas parejas protagonistas: el clavicordio (más relajado en una y con mayor fuerza dramática y seria en la otra).



Con ejemplos de momentos extraordinarios, Hitchcock y Williams van creando esa trama que se junta, se distancia, baila, sonríe…, una tragicomedia con dos puntos musicales fijos: el clavicordio (comedia) y las cuerdas (drama); el primero siempre equilibrado y las segundas mostrando una calidad asombrosa en la parte final. El inicio de los minutos importantes de estructuras musicales se inicia tras la insuperable secuencia en el cementerio, cuando aparece el enterrador: soberbia, medida, cauta y tétrica. El plano, la música, el sentido y el impacto. Inolvidable. De aquí hasta el final, acentuándose en los últimos minutos, el músico practica la fusión instrumental y da una sensación de tensión y, al tiempo, comicidad que, a su vez, el director trata con maestría.




Un John Williams de 44 años, tras su éxito (sublime) con ‘Jaws’ el año anterior, fue recomendado a Hitchcock. Su reunión con el conocido director en su despacho de trabajo terminó con la incertidumbre del compositor sobre si realizaría o no su próxima película. Al tiempo, John Williams fue avisado de su requerimiento para tal trabajo.

Ni filme ni partitura son pretenciosos. Ni director y compositor resultan embriagadores. Tal vez de las creaciones más medidas para ambos, ‘Family Plot’ resulta entrañable, dinámica y, en cuanto a la música, obra infravalorada del genio norteamericano que se somete absolutamente a la historia y deja de lado, voluntariamente, una composición más compleja.

Puntuación: 8


Antonio Miranda. Septiembre 2018



BSO- MOON- Clint Mansell




10 sobre 10

MOON (2009)
CLINT MANSELL

El autor de la obra maestra, entre las mejores de la historia de la música de cine, ‘Réquiem por un sueño’, no realiza partitura trivial, de nota suficiente o carácter débil. Nos encontramos ante uno de los más grandes compositores de música de cine de los últimos tiempos, afortunadamente no reconocido y que, también para nuestro disfrute, no deja, no obstante, de ser requerido.

La presente obra es una joya del minimalismo tanto compositivo como intencional. Clint Mansell fabrica, durante la primera e intrigante media hora, una introspección a la mente de la dupla personaje-espectador realmente espectacular. Lo consigue con su siempre hábil empleo de dos notas, a lo sumo tres, con una base sintetizada e hiriente, ésta simbolizando el dolor y la angustia y aquéllas, sin duda, los constantes golpeos cual martillo.



Mansell corta a mitad, como el director (Duncan Jones) a la historia, cuando los protagonistas descubren su verdadera naturaleza, con un tema drástico, melódico y con el que consigue, por otro lado, crear una sensación opuesta al agobio, al drama, que supone un empuje a las intenciones del argumento sobresaliente. La composición parece centrarse en el más sufrido de los dos hombres, descifrando su estado y sus pensamientos y otorgándole el adjetivo de humano por sus actos finales pero, sin ninguna objeción, las notas se proyectan desde éste hasta el otro hombre consiguiendo, debido a la actitud fría e hierática del protagonista, introducirse y realizar un trabajo de significado que roza la perfección. La historia se mueve como lo hace la partitura y ésta evoluciona como la primera.



Filosofía musical de un filósofo de la música de cine. Imprescindible.


PUNTUACIÓN: 10


Antonio Miranda. Agosto 2018.