JOHN POWELL, ese compositor que consigue acercarse a la técnica de la composición perfecta de los grandes músicos de la historia del cine, que ha conseguido adelantar a monstruos como Desplat o Giacchino y ha creado su mejor banda sonora como homenaje a la perfección eterna de John Willams: John Powell: ¡el nuevo monstruo de la composición perfecta!
1- SOLO: A STAR WARS STORY/ HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS (2018)
Tema principal de John Williams
2- ROBOTS/ ROBOTS (2005)
3- HOW TO TRAIN YOUR DRAGON/ CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN (2010)
4- CHICKEN RUN/ CHICKEN RUN: EVASIÓN EN LA GRANJA (2000)
Compuesta junto a Harry Gregson-Williams
5- KUNG FU PANDA (2008)
Compuesta junto a Hans Zimmer
6- ICE AGE 4/ ICE AGE: CONTINENTAL
DRIFT/ ICE AGE 4: LA FORMACIÓN DE LOS CONTINENTES (2012)
7- PAN/ PAN: VIAJE A NUNCA JAMÁS (2015)
8- THE BOURNE IDENTITY/ EL CASO BOURNE (2002)
9- HOW TO TRAIN YOUR DRAGON 2/ CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN 2 (2014)
10- X-MEN - THE LAST STAND/ X-MEN: LA DECISIÓN FINAL (2006)
HOW TO TRAIN YOUR DRAGON/CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN- 2025
Producción en imagen real de la exitosa película de animación. Una maravilla visual y una obra sobresaliente en todos los sentidos, aconsejable para un disfrute cinéfilo absoluto.
Sobresaliente trabajo; no obstante, ligeramente por debajo de su predecesor, la banda sonora que abrió la exitosa saga de dragones.
Es inquietante, si se me permite la hipérbole, percibir la influencia desorbitada que ejerce la música en una obra con el simple y directo hecho de aminorar el tempo de la música. Es lo que ocurre con la presente obra, ilgeramente por debajo en tempo musical de la primera parte de la saga, que se encuadra más en un ambiente activo y directo. Ahora, sin embargo, director y compositor optan por una atmósfera más inquietante y oscura, algo que ciñe las notas más a la imagen pero decapitan el nivel máximo que John Powell consiguió con la original Cómo entrenar a tu dragón.
En definitiva, partitura maravillosa que demuestra el buen hacer de su compositor, uno de los músicos que consigue alcanzar cotas más extraordinarias en la composición clásica.
John Williams resulta literalmente infranqueable. Cualquiera que sea su aparición, aportación o trabajo impone una sombra tan abrumadora que oculta el de cualquier otro artista. El tema de Solo que compone el genio de la música actual resulta impactante: sencillo en melodía e imposible de descifrar sino en 567 escuchas. Williams ejecuta una composición sublime, sin duda a la altura de sus mejores temas y da a John Powell, en bandeja, prácticamente en cuatro minutos la posibilidad del total de la partitura. Impresionante.
Ladeémonos hacia Powell: magnífico. Nuevo postulante a suceder a Williams en la saga. El trabajo del compositor es notabilísimo y supera, radicalmente cuanto más avanza la composición, la traba inicial (nada fácil) del tema compuesto por John Williams.
John Powell y John Williams componen de una manera muy similar. Salvemos las distancias, sin duda enormes, pero el compositor de 'Cómo entrenar a tu dragón' emplea para sus obras una cantidad de instrumentación y capas compositivas ingente, como Williams, consiguiendo una fuerza dinámica en los temas de acción verdaderamente envidiable. Se diferencian en la claridad del Genio contra la masa más confusa de Powell; no obstante, gran ventaja para éste. John Powell compone mucho con los vientos: Williams es el Maestro de la instrumentación de viento. Éste deja su huella y aquél logra un estilo tan propio, incluso adaptando música de la saga en sus temas, que consigue un resultado final abrumador, potentísimo, muy personal y, no lo olvidemos, apartándose lo justo como para ser él y no perder la identidad de la historia.
Sin duda, obra a tener muy presente y un paso adelante de John Powell en el panorama de los grandes encargos.
Producción de alta inversión que queda en un quiero pero no puedo. Escenas trepidantes e impactantes con efectos visuales sencillos que desentonan en una historia novedosa sobre Peter Pan, llevada a la pantalla para un público infantil, que decepciona al inicio y mejora a medida que avanza el metraje.
La calidad de John Powell queda demostrada con cada pieza compositiva que produce. El equilibrio de sus obras es inigualable y los resultados en pantalla, magníficos. Su capacidad narrativa, para escenas de acción: insuperable. El estilo: inconfundible y original. No se puede pedir más a un compositor de cine actual: calidad en la partitura y adhesión a la imagen.
El estilo paralelo a sus composiciones para ''Shrek'', la cercanía a detalles etéreos de lo mejor de su ''Happy feet'' y cierta similitud narrativa con sus últimas y espectaculares bandas sonoras fabrican un concepto global de la obra ya conocido, nada nuevo y algo repetitivo pero, no obstante, de una calidad superior. Encontraremos algún matiz interesante entre una locura de ritmos y narraciones, como siempre, ejemplares: la atmósfera dramática final, con el coro jugando un papel, ahora sí, algo novedoso en Powell, es lo más llamativo del resultado (junto a la estupenda secuencia de la lucha del barco volador, que aúna gran parte de la maravilla temática y compositiva de Powell en ''Pan'') que es, hábilmente y con una distribución acertada, completado con un tema principal sencillo, muy práctico y heroico.
Instantes en los que el artista nos sorprende, como las notas y ambientación empleada para el instante en el que ''volar'' se consigue, una secuencia altamente efectiva y de un impacto en el visionado, sobresaliente. Powell, sin duda, consigue empujarnos hacia esos abismos de la película para que nosotros mismos seamos los que intenten volar, consiguiéndolo. De nuevo, el compositor muestra su valía y nos ofrece una partitura que se encuentra entre sus mejores logros.
En conclusión, trabajo interesante del genio de la animación actual pero que no pasa más allá de una totalidad notable más bien frenada por la falta de originalidad y parecidos evidentes con estilos y temática de alguna banda sonora del pasado.
Conseguir una composición
variadísima manteniendo la unidad estable y formada es, verdaderamente,
complicado. Powell practica en esta obra un alarde de maestría como pocos
compositores consiguen durante toda su carrera. Y todavía podemos ir más allá:
el artista logra una creación fantástica teniendo tras de sí la primera parte
de la aventura, sin duda otra banda sonora a la altura de muy pocos. ‘’Cómo
entrenar a tu dragón 2’’ modifica los temas principales de la primera entrega y
los distribuye con habilidad alrededor de un motivo nuevo y hermoso que Powell
ofrece envuelto en delicadeza, grandeza, heroicidad y ternura, a cada momento
la característica apropiada. Gran detalle: con la introducción en la partitura
de una sola y principal idea nueva el autor llega a convencernos de presenciar,
escuchar y disfrutar un score totalmente fresco y, con todo, referenciando la
historia y personajes ya existentes. Delicioso.
La cinta se inicia activamente y
la narración en seguida forma parte directa de la aventura. Corroboramos los
méritos de ‘’Cómo entrenar a tu dragón’’ ya sólo asistiendo a la introducción:
ritmos frenéticos parados hábilmente e inyectados con sutilidad entre melodías
de ternura. Podríamos sentenciar que nos adentramos en un guión absolutamente
musical. Y gratas sorpresas nos aguardan cuando, avanzada la aventura, vamos
percibiendo gotas frágiles pero presentes de secundarios motivos novedosos que
parecían no surgir en esta cinta, como antes se ha comentado, pero que tardan
lo mismo que lo hacen en aparecer personajes nuevos y secuencias clave. Es la
forma exacta en la que un verdadero artista de la música para cine consigue
mantener la atención del espectador mediante su ‘’literatura musical’’: en el
momento exacto y sin premura excesiva (ejemplo lo tenemos en el tema que
aparece, avanzado ya el argumento, sobre el malhechor vikingo Drago).
Llegamos al último tercio de
aventura y presenciamos uno de los fragmentos de cinta más perfectos y
exquisitos que se han compuesto en los últimos años; aquí tenemos el ejemplo de
cómo un compositor domina en todas sus facetas el desarrollo del guión. La
manera cómo Powell cambia de registros en un mismo tema es inigualable y al
alcance de tres o cuatro artistas, no más. Nos referimos a la batalla que se
genera tras acudir el ejército de Drago Puño Sangriento a la guarida de
dragones de la madre de Hipo. John Powell inicia un alarde de vaivenes
compositivos dando uso a todos los temas conocidos de la historia y los junta
de tal forma que nadie podría ignorar su influencia en la escena. Su habilidad
para crear paradas e inicios es asombrosa. Y más aún, la unión entre la
narración musical de esta batalla, la ternura de la siguiente secuencia y de
nuevo la acción de la tercera, en la que los dragones infantiles llevan a los
personajes de regreso a su isla, es ejemplar. Nos encontramos en el clímax
musical de la historia desarrollada en las dos entregas.
El final está inteligentemente
compuesto. Tras la apoteosis comentada, llega la escena en la que compositor y
director optan por un apoyo de notas que sólo refuercen el desenlace, nada de
alardes y excesos. Bien hecho. Grandes créditos finales y unos adornos étnicos
y corales introducidos con maestría. Sin duda, nos encontramos ante una de las
obras más importantes de los últimos años y, con seguridad, de las dos o tres
mejores para animación de la presente década. Un lujo de partitura que nadie
debería desconocer ni pasar por alto. Estamos ante uno de los más grandes
compositores actuales.
ESCÚCHALA SI...: quieres estar dentro de los selectos amantes de grandísimas obras de música de cine y te gusta el sinfonismo complejo y ''barroco''.
NO LA ESCUCHES SI...: la primera entrega no te convenció (algo realmente complicado de pasar) y sigues insistiendo en la absurda idea de no considerar a John Powell entre los grandes.
LLEGARÁ A SER UN CLÁSICO: las dos entregas lo son.
OTRAS OBRAS DEL AUTOR: ''Cómo entrenar a tu dragón'',
Cualquier oyente que no conozca la obra de John Powell quedaría maravillado de la composición de Río 2. Los que seguimos atentamente su trayectoria vemos en este trabajo cierta repetición de lo anterior,eso sí, marcando un pequeño motivo de interés en el ámbito de ritmos latinos que ofrece a su partitura, sobre todo en la primera mitad del metraje.
Powell estructura su trabajo en torno a líneas compositivas muy similares a su predecesora (''Río'') y su función se centra en la narración, más que descripción, de la historia. Me resulta gracioso quien afirma la sentancia incuestionable de la profunda importancia, o casi única función a tener presente, que tiene el empaste de la música en la imagen. Si así fuera, John Powell no tendría rival en el mundo de la música de cine. El nivel que el artista alcanza en este sentido es único e inigualable. Lamentablemente hay veces que el empaste debe ir acompañado de una calidad musical pura de la partitura. En ''Río 2'' el empaste es magnífico y la calidad algo repetitiva pero notable.
En conclusión, un trabajo muy agradable y de gran calidad en su primera parte y que sigue las líneas de los scores para animación del compositor británico.
ESCÚCHALA SI...: tienes la inquietud de cómo será el ''ambiente Río'' con un toque más de folklore.
NO LA ESCUCHES SI...: esperas algo diferente a su predecesora.
LLEGARÁ A SER UN CLÁSICO: no.
OTRAS OBRAS RECOMENDADAS DEL AUTOR: ''How to train your dragon'', ''The Bourne identity''.